Pan de centeno

Pan de centeno adaptable.

Esta propuesta se puede convertir al 100 % centeno integral compensando el orden del agua.

Un pan ideal para maridar con productos del campo, quesos y mantequilla. Pep Aguilar comparte, en estas páginas, la receta del pan de centeno que utiliza más a menudo y que le facilitó su amigo Antonio Cepas. No difiere mucho de otras recetas de pan de centeno, pero es eficaz y, segun las necesidades, es posible adaptarla a una fórmula con harina de centeno 100% integral compensando el orden del agua. Tambien se puede reducir la acidez, mezclando un porcentaje de masa madre por masa fermentada, pero tenemos que ir con cuidado porque la miga se puede volver más pegajosa.

Rebanadas finas y ricas en fibra
Una de las principales particularidades en el momento de consumir el pan de centeno es que, al ser un pan compacto, generalmente con un punto de acidez y que sacía mucho, debe comerse en rebanadas finas. “Las máquinas que utilizamos habitualmente en la panadería, no son aconsejables”, recomienda Pep Aguilar. El corte es, por tanto, un punto delicado.

Una de las ventajas que tiene el consumo de pan de centeno y que se debe tener muy presente e informar siempre al consumidor que se interese por este tipo de pan o que tenga curiosidad por conocer los distintos productos de la panadería, es que es un pan rico en fibra. Ayuda a contrarestar el efecto del colesterol denominado «malo»: el colesteror LDL, que ya es muy conocido a nivel social y sanitario ya que es una de las principales causas del desarrollo de enfermedades cardiovasculares. La nutrición con recursos como el pan de centeno es, y está demostrado, una de las principales ventajas para cuidar nuestra salud y especialmente nuestro sistema vascular y el corazón.

El centeno no es un cereal que sea muy utilizado en nuestra cultura «panarra». Al ser un cereal al que le va bien el frío, se cultivaba en el norte y centro de Europa. Pero ahora ya empieza a ser cada vez más popular aquí.

Por: Pep Aguilar

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