Zoft, trenza de brioix

Tierna tentación.

Un briox de formato grande, trenzado, perfecto para desayunar o merendar, y que podemos conservar de un día para otro.

Siempre me ha fascinado la capacidad que tienen los panaderos del centro de Europa para hacer productos trenzados, característicos de aquellas tierras, así como de los productos judíos de panadería. Ello se explica por su tradición, tanto de pan como de dulces, generalmente elaborados en forma de trenzas con la intención de complicar la preparación a fin de dar calidad al producto.

Tengo un buen amigo en Suiza y siempre, cuando he estado en su casa, nos ofrece, dentro de la diversidad de comidas, una trenza de brioix, de un peso considerable, que van cortando para comer o para hacer tostadas. Un producto que se puede conservar en la nevera de un día para otro.

De esta manera, el producto que he elaborado aquí es una trenza de este tipo, de dos bastones y un trenzado de cuatro, que parece difícil pero es muy sencillo una vez le cogemos la sistemàtica, tal como se puede ver en las imàgenes del proceso de elaboración. Este brioix esta hecho un poco más rico de mantequilla y huevos de lo que es habitual.

Por: Pep Aguilar

ver proceso

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