Pan de ajo negro, tomates deshidratados y avellanas.

La magia del ajo negro.

Una propuesta excelente para los «panarras» amantes de los productos innovadores y con ingredientes naturales, sabrosos y nutritivos.

El ajo es un alimento que no puede faltar en la cocina de nuestro país, ya sea como ingrediente, como complemento, en una salsa o en un sofrito. Pero más allá de sus inconfundibles cualidades de gusto y de aroma en crudo, hervido o frito, hay diversas maneras de introducir diferencias, suavizando su carácter e incrementando sus propiedades nutritivas.

Conocéis el ajo negro?

Las cualidades
El ajo negro es una variación del ajo blanco tradicional que se produce cuando el ajo «normal» es sometido a un proceso de fermentación natural que lo convierte en un verdadero superalimento.

El hallazgo de este ingrediente tuvo lugar en Japón y por pura casualidad, cuando un científico que intentaba reducir el olor característico del ajo blanco, decidió someterlo a un proceso de fermentación en el que controló la temperatura y la humedad. Al terminar, descubrió que el ajo no solo había perdido su aroma distintivo, sino que, además, había cambiado de color. Y es que, en el momento de fermentar, la textura del ajo se vuelve suave y su sabor más dulce, además de conseguir un característico color oscuro. Asimismo, el fuerte olor desaparece y las numerosas propiedades nutricionales que posee el ajo común, se potencian todavía más. De hecho, tratado así el ajo, que ya de por sí es un alimento muy completo, contiene 10 veces más vitaminas, aminoàcidos y oligoelementos que su versión original.

Este ingrediente le aporta personalidad a nuestro pan, el cual, además, viene enriquecido con tomate deshidratado y avellana tostada. Una propuesta original y saludable!

Por: Mari Cruz Baron

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